A partir del nacimiento del bebé, los centros sanitarios
españoles informan de los pasos que deben darse y figuran especificados entre
la documentación del bebé que se da a los padres y que hay que llevar siempre a
la consulta de la enfermera y del pediatra.
La primera vacuna, la primera dosis de la hepatitis B, se
administra en el centro en el que ha nacido el bebé.
Más adelante, se necesitan las siguientes vacunas (las que
figuran repetidas son segundas dosis y sucesivas):
• 2 meses: Hepatitis B, difteria, tétanos y tosferina,
poliomielitis, haemophilus influenzae tipo
b, meningococo c, neumococo, sarampión, rubeola y parotiditis, virus del
papiloma humano.
• 4 meses: Hepatitis B, difteria, tétanos y tosferina,
poliomielitis, haemophilus influenzae tipo b, meningococo c y neumococo.
• 6 meses: Hepatitis B, difteria, tétanos y tosferina,
poliomielitis, haemophilus influenzae tipo b, meningococo c y neumococo.
• 12 a 15 meses: Meningococo c, neumococo, sarampión, rubeola
y parotiditis.
• 15-18 meses: Difteria, tétanos y tos ferina, poliomielitis,
haemophilus influenzae tipo b.
• 2-3 años: Sarampión, rubeola y parotiditis.
• 4-6 años: Difteria, tétanos y tos ferina.
• 11-14 años: Difteria, tétanos y tos ferina, y virus del
papiloma humano.
El calendario varía según la comunidad autónoma y se
completa con vacunas recomendadas (como el rotavirus y la varicela) y
aconsejables para grupos de riesgo (como la gripe y la hepatitis A).